diumenge, 2 d’octubre de 2011

UN MONSTRUO EN EL ESPEJO

Este finde mi marido y yo nos hemos quedado solos.Para celebrarlo, ayer decidimos ir a cenar fuera.La factura del restaurante ascendió a 74€.

Hoy, mientras comíamos, en la televisión han emitido unas imágenes de niños de África y han dicho que había miles de ellos en estado crítico por desnutrición aguda severa y  que el tratamiento para salvar a uno de  estos niños costaba alrededor de 40€.He pensado que si ayer, en lugar de ir a ese restaurante hubiéramos ido a uno más barato o hubiéramos cenado de menú, la factura habría subido unos 30€ y con los 44 restantes hubiéramos podido salvar la vida de un niño...o dicho de otra forma, más cruda si cabe, un niño va a morir por que nosotros ayer canjeamos su vida por una cena...


Sobran las palabras...

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2 comentaris:

Paseo por las nubes y por el alambre ha dit...

Amanda, está muy bien lo que dices, tu reflexión es humanitaria y de corazón. Pero la cuestión no es ésa. Porque si hubiera un aparatito donde colocar los 40 euros y que de inmediato llegara a esos niños, yo creo que se forraban. Lo digo porque colaboraría todo el mundo; seguro. El problema es que esa ayuda no llega. Y no llega porque los gobiernos están más ocupados en otras cosas (que ni me molesto en nombrar) y estos males lo único que les reportan son dolores de cabeza.
No se me ocurre nada más que decir, porque, de verdad,se les debería caer la cara de vergüenza...

Amanda ha dit...

Hola Paseo por las nubes,suelo leer tus comentarios en el blog de Ave.

Lo que me dices es lo que yo he pensado siempre pero, como decía mi madre,"hija, yo quiero ayudar y lo hago de corazón, si llega o no es algo que no está en mis manos" de todas formas quiero pensar que algo llega.
Grácias por tu comentario.Un abrazo.